28 ago. 2013

Las verdades

No tienes/tiene/tienen que preocuparte/preocuparse por nada. Todo lo merezco.
He nadado entre verdades que compiten entre sí al premio de la mas sincera. Ninguna lo merece.
He quedado enredada entre un tiempo vacío que pasa en el mismo espacio. Aveces lo siento agonizante y rápido, aveces lo siento cruel y lento; todo pasa mientras siento como se encogen las arterias dentro de mi pecho y contengo la respiración. Lento.

Entrecierro y abro los ojos intercaladamente, y en cada estado, todo me parece lo mismo, es tan confuso no saber diferenciar. Es cuando empiezo a sentir manos que me hunden, que me empujan al compás de risas burlescas. Entre las manos, hay algunas que conozco, esas que una vez me ayudaron a ponerme de pie. No entiendo nada.

Siento como se me escurre la vida como si estuviese vertida en un cuentagotas, y lo que antes escuchaba como risas se van convirtiendo en voces que me reclaman y me exigen que sonría en medio de este dolor. No puedo.

Yace mi cuerpo en el suelo, sin fuerzas ni razonamiento.

Las "verdades" me agobian, me confunden y me hieren. Van llenando toda la habitación, van ocupando todo el espacio. Van tomando todo mi aire.

Me han hecho creer que todo lo merezco. Nunca entenderé como llegue aquí.


3 ago. 2013

¿Cuantas veces puede romperse el mismo corazón?  ¿A las cuantas veces los pedacitos se vuelven polvo?